Esto no se para

La escucho y no lo puedo evitar, me emociona. Sus palabras se dijeron para encender la mecha de uno de los movimientos feministas más relevantes del siglo XXI: HeForShe, iniciado en su papel de embajadora de las Naciones Unidas. Emma Watson es una mujer privilegiada que ha hecho con su poder algo necesario: activismo político. Cualquier mujer que la escuche estoy segura de que empatizará con ella, los hombres feministas probablemente también.

No es la única fuente de inspiración que motiva el artículo de esta semana pero coincide con un aniversario que se acerca: los dos años de nuestro humilde movimiento/comunidad tecnológica Yes We Tech.

Ya lo he contado muchas veces aunque me gustaría recordarlo una vez más. Yes We Tech nació del hartazgo y la disconformidad de una situación que se ha normalizado y es la escasa presencia de la mujer en el sector de la tecnología. Nació en Málaga, de un pequeño grupo de mujeres que nos dedicábamos a esto. Y creció, ha crecido más de lo esperaba y estoy gratamente impresionada. Quiero pensar que lo que más lo diferencia de otras iniciativas parecidas es que decidimos etiquetarnos como feministas y sin embargo no hacemos referencia a niguna palabra como chica o mujer. Por eso, cuando escucho al comienzo del discurso que Emma Watson dio hace tres años decir cómo “la palabra feminismo ha resultado ser tan poco popular que las mujeres han decidido no identificarse como feministas”, con todo el miedo o diferencias que a otras mujeres como yo puedan tener, me reafirmo y me siento parte de esta comunidad.

Ser feminista es necesario. También en el sector tecnológico, precisamente por la componente que en muchas ocasiones se obvia y es que la tecnología es un mundo de privilegiados. Me quiero adelantar ahora a la reacción de algunos recién titulados cuyos contratos o becas precarias le hagan sentir desdicha. Señores, el futuro es prometedor para ustedes, y ese presente de mierda no es ni de lejos comparable a lo que sucede en otras profesiones, es más, es consecuencia de que a muchos les haya dado igual hasta ahora que a las personas se nos maltratate o discrimine por nuestra edad. O como el feminismo reclamaría, por nuestro género.

Dejemos de pensar que no hay nada que hacer y que nada está relacionado. Dejad de pensar que nosotras hemos decidido no estar aquí. Que nadie nos ha negado el acceso. Dejad de creer que cuando hablamos emitimos un mero testimonio aislado. No he conocido a una sola mujer en estos dos años de activismo que no me contara una situación en la que no haya sido humillada, excluida, insultada o todo a la vez. Dejad de creer que es una cuestión de números únicamente. Dejad de pensar que un mundo de hombres es un mundo neutro.

A veces me vuelvo a preguntar por qué en el mundo de la ciencia y la tecnología es tan importante hablar de feminismo. Mi respuesta la encuentro en los productos que consumimos, en las empresas que nos dan trabajo, en el conocimiento que se divulga… si nada de esto sirve para alcanzar la igualdad entre hombres y mujeres, no sirve para nada. Si la tecnología está hecha para servir al hombre, el hombre no sirve para nada. Y si alguien se molesta con estas ideas que se joda con el genérico masculino y que se ponga las pilas.

Feliz aniversario Yes We Tech.

Nota I:

Hoy mi sobrina de cinco años se ha sentido excluida por anuncio publicitario que ofrecía un delicioso y azucarado desayuno “para campeones”. Tiene dos opciones: resignarse, normalizarlo y entender que hay cosas que no son para ella; o reclamar y reivindicar que se la trate de la misma forma (incluso en el asqueroso mundo de la publicadad). Nosotras también tenemos dos opciones: quitarle importancia e ignorarlo y dejar que sean otros quienes le sigan diciendo qué puede llegar a ser y qué no; o bien, darle la vuelta al discurso y dejar de contribuir a él.

Nota II:

Dos años más tarde Emma Watson volvió a dar otro discurso, su retrospectiva no tiene desperdicio.

Eventos y conferencias

Parece que la primavera trae consigo un periodo intenso de alergias y de concentración de eventos, meetups y conferencias profesionales. Desde hace cinco semanas tres de ellas han ocupado gran parte de mi tiempo, me gustaría compartir lo que he aprendido como organizadora, asistente y colaboradora.

Women Techmakers

El Women Techmakers tuvo lugar en Málaga el 1 de abril, en el Rayo Verde. Esta iniciativa de Google organizada por los grupos de desarrollo locales GDG se celebra todos los años con motivo del día de la mujer. Ésta es la segunda edición en la que Yes We Tech participa en la organización.

Lo mejor

  • 50/50 de participación y gran apoyo de la comunidad
  • Conocer nuevas mujeres que hacen tecnología en Málaga
  • Ponencias de excelencia que merecen aún más visibilidad, más tiempo y recursos
  • Colaboración entre comunidades tecnológicas locales

Lo peor

  • El formato irregular de las charlas hace difícil mantener el ritmo
  • El Rayo Verde no sirve para hacer un evento tan largo (ya que no permite el almuerzo dentro de sus instalaciones)
  • Algunas personas aún menosprecian el valor del evento y de tener una audiencia y ponentes profesionales

UX Spain

UX Spain es el encuentro de profesionales de la Experiencia de Usuario más importante de España. En esta edición reunión a unos 500 participantes y se quedaron en la lista de espera casi tantos como los que pudimos asistir. El UX Spain de 2017 se celebró el 12 y 13 de Mayo en Gijón.

Lo mejor

  • El encuentro, la gente, las ponencias… todo de 10 como siempre
  • Descubrir a alguien que no sabías ni que existía haciendo cosas alucinantes
  • La premisa de la organización de que debe haber paridad entre los ponentes
  • Saber con qué se están peleando el resto del país en temas de UX, dejando a un lado el hype

Lo peor

  • Las ciudad de Gijón tiene una malísima combinación de viaje
  • El centro de Gijón no estaba demasiado cerca del Palacio de Congresos
  • El derroche de testosterona de algún ponente demasiado encantado de conocerse

J On The Beach

J On The Beach es el evento tecnológico por excelencia en Málaga y se centra en temas de Big Data, IoT, DevOps, JVM, programación funcional y visualización de datos. Tuvo lugar en La Térmica el pasado 17-19 de Mayo. Yes We Tech formó parte del comité organizativo y celebramos un meetup durante las conferencias.

Lo mejor

  • Estar cerca de la gente que cuida su carrera profesional, que cree en Málaga como ciudad de innovación, que aporta y quiere aprender
  • Los ponentes y las ponencias de un nivel estratosférico
  • Una de las mejores organizaciones que he visto nunca desde la perspectiva de la experiencia del asistente: impecable
  • Es un encuentro internacional celebrado en una ciudad sin complejos
  • Conocer nuevamente a mujeres de otros países con ganas de dar caña a una red Yes We Tech global
  • El proyecto a modo hackathon que presentamos para Yes We Tech y el apoyo de nuestro core :_)

Lo peor

  • Los fallos técnicos que desmerecen a los ponentes al retrasar o desfavorecer sus charlas, fueron pocos pero los hubo
  • Los comentarios o salidas de tono de algún tío que aún no se da cuenta que a nadie le interesa sus complejos machirulos
  • La falta de coordinación para poder descansar y disfrutar del evento desde la organización, acabamos todos exhaustos física y mentalmente.
  • Las realidades de algunas empresas malagueñas que aún tratan a sus empleados y empleadas de forma desconfiada

Conclusiones

En las últimas semanas he dedicado mucho tiempo personal en formar parte de la comunidad profesional, siempre es enriquecedor por quién llegas a conocer, por cómo puedes ayudar a otros y otras a relacionarse, a aprender y a hacer networking. Sin embargo, hace falta una pausa para reflexionar y volver a lo básico, a las raíces, y sobre todo para no agotarse.

En temas de igualdad hay luces y sombras y mucho que hacer. En esta especie de burbuja de los eventos donde tus oportunidades laborales y profesionales parecen depender tan claramente de a quién conozcas y por dónde te dejes caer es más importante que nunca que las mujeres estemos aquí. También me hace reflexionar si no estaremos contribuyendo a una desigual forma de acceder a puestos de trabajo.

Por otra parte, como co-organizadora creo que si el equipo no comparte 100% unos valores básicos sobre la identidad y el saber-hacer del evento, se corre riesgo de implosión. Me gustaría que el próximo evento que co-organice empiece precisamente por poner en común estas ideas.

Por ahora volveré a nuestros modestos meetups a los que estáis todas y todos invitados y en los que espero poder reforzar el core de Yes We Tech para que la comunidad se sienta más cerca que nunca.

Las preguntas correctas

A la Real Academia de Ingeniería,

Como mujer, ingeniera y feminista debo reconocer el enorme valor e importancia que considero tiene su recientemente impulsado proyecto ‘Mujer e Ingeniería’ que promocionan a través de este vídeo.

Para mí es emocionante ver este tipo de proyectos ya que suponen admitir la situación de anormalidad que sufrimos en nuestra profesión.

Y es justo tras verlo con detenimiento donde me encuentro con un sabor agridulce por todo lo que esperaría que se hubiera dicho y, sin embargo, se omite o, peor aún, por cómo se presenta el problema. 

Espero que los siguientes comentarios sean entendidos por su carácter constructivo, pues entiendo lo difícil que es impulsar cualquier actividad feminista y lo inoportuno que ‘una de las nuestras’ muestre una actitud demasiado crítica.

Si bien mis opiniones son solamente mías, no representan a ningún colectivo y las lanzo con toda la esperanza de que sean bien recibidas.

Este proyecto nace para que más chicas estudien ingeniería

Es complicado hablar de números aunque en el síntoma todos coincidimos. A pesar de lo que dice la UNESCO, a mí me interesan algunos datos de los que nunca se habla:

  • ¿Cuántas ingenieras han abandonado su carrera?
  • ¿Cuántas estudiantes han dejado de ir a clase?

Seguramente piensen que haciendo así estas preguntas doy por hecho de que son muchas ¿verdad? Pues de esto va el vídeo-presentación, de hacer las preguntas correctas y evitar las respuestas simples y baratas para que nadie dé nada por sentado.


“¿Es cierto que a las chicas no les gustan las matemáticas ni la ingeniería?”

Me gustaría pensar que las chicas (o más bien las niñas) saben si quiera lo que es la ingeniería, es más, si lo sabe algún niño en general. En cualquier caso lo que me duele de ésta como primera pregunta es suponer que la primera razón por la que somos pocas es “porque a las chicas no nos gusta”. Sí, lo sé, se trata precisamente de romper con ese mito, mito que sólo se cuestiona la parte de la población que no entiende que ‘las chicas’ no dejamos de elegir la rama tecnológica porque no nos gusten o no se nos den bien las mates, sino porque no sabemos lo que es una ingeniería, porque no tenemos referentes y no entendemos su potencial.

Ante la obviedad de que a las chicas sí les gustan las matemáticas y sí podría gustarles de igual forma la ingeniería si se explicara o se practicara en las escuelas (que por cierto poco se practica aún), las respuestas son igualmente condescendientes: ¡pues claro que se nos dan bien! Es más, los comentarios dan pie a otra tesis peligrosa: chicas, si queremos podemos, pero ¿cuándo hemos dejado de querer? ¿cuándo he dejado de dedicarme a algo porque requiriera esfuerzo? ¿es que las chicas abandonamos? ¿nos desanimamos? ¿o más bien nos desaniman? 

A continuación, el remate viene en forma de “les gusta y además son muy buenas en lo suyo” ¡menos mal! porque si no lo fuéramos tampoco tendríamos derecho a dedicarnos a ello. Incluso la mediocridad está reservada a los hombres.

“Son tan difíciles las carreras de ingeniería?”

Por si no han notado ya mi tono de indignación, la siguiente pregunta retrata otro de los mitos más usados por las mentes simples que creen que las mujeres sólo podríamos querer estudiar cosas sencillas, porque, claro, no hay mujeres médicas, filólogas o fisioterapeutas ¿cierto?

Acá las respuestas más descorazonadoras, todas ellas por supuesto dirigidas a las mujeres para animarnos a esforzarnos ante la dificultad. 

Me pregunto si la carrera es difícil o es difícil la profesión. Me pregunto también si los obstáculos sólo nos los ponemos nosotras o son invisibles, y preguntándome esto último me doy cuenta de que según este vídeo sí, las barreras, chicas, son cosa nuestra.

“¿Los hombres lo tienen más fácil para trabajar como ingenieros?”

Aquí por fin escuchamos a la primera mujer que se atreve a medio insinuar que quizá, puede, tal vez, el hecho de que la ingeniería es un mundo de hombres (”presencia masculina”) donde no somos extraordinarias por estar fuera del “estándar” sino que somos las que estamos fuera de lugar (”nos salíamos de la media”), las que no pertenecemos a este mundo.

Al hilo de esta respuesta, la siguiente entrevistada habla por fin de las “barreras inconscientes” y me lleno de esperanza porque se refiera sobre cómo puede ser que influyan en que quienes podrían contratar, financiar, confíar, apoyar o colaborar con iniciativas lideradas por mujeres dejándose llevar por su prejuicios. Pero no, el mensaje que por supuesto respeto porque es su opinión es que la forma de luchar contra las barreras inconscientes, chica, es hacerte visible. Porque somos invisibles. La barrera es una imaginación tuya que aunque sea inconsciente mía y me deje influir por mis creencias sexistas tú debes solucionar haciéndote visible.

Es muy triste que en menos de tres minutos de vídeo de un proyecto tan necesario como este liderado nada más y nada menos que por la Real Academia de la Ingeniería hayamos abarcado ya tantos tópicos y mensajes confusos para concluir justificando por qué “son necesarios proyectos como Mujer e Ingeniería”.

“¿Qué les dirías a las chicas para que se hagan ingenieras?”

Yo lo primero que no les diría, o no les llamaría, es ‘chicas’ toda su vida. Serás una niña con inquietudes y luego serás una mujer ingeniera. Serás lo que quieras pero no dejes que nadie te robe la curiosidad ni el interés. 

Segundo les explicaría lo que es la Ingeniería, lo que es la tecnología. Les hablaría no sólo del aspecto profesional sino del social, del político, del creativo. Suscribiría el comentario de Ana Alonso cien por cien.

Lo que no haría sería negarles la realidad porque sí: sí, hay barreras y no, no te las pones tú, hay barreras culturales y ésas nos las ponen los demás, no las hemos elegido. Hay machismo, lo siento si no querías escucharlo pero lo hay, de ese tipo de machismo normalizado, de ese del que se sufre por el simple hecho de ser minoría.

Sin embargo tú, que ya sabes lo que es esforzarte ante materias difíciles como las mates, que ya sabes que si quieres puedes, debes usar parte de tu energía para superarlas y, sobre todo, para no dejar que te impidan seguir con tu camino.

“Merece la pena”

Por supuesto que merece la pena. Siento si no hemos dejado claro en la presentación de este vídeo que iba dirigido a convencerte qué de bueno tiene ser Ingeniera. Siento si hemos dedicado cuatro minutos a justificar el proyecto suavizando al máximo nuestras reivindicaciones, pero ya nos has visto. Somos mujeres y hacemos tecnología, porque se puede. Cierto, porque se puede y porque nos empeñamos a pesar de todo.


Vuelvo a insistir, este proyecto es el proyecto de todas: conseguir explicar y convencer a las niñas de hoy por qué la ingeniería es la formación ideal para poder participar en el maravilloso mundo de la creación y desarrollo de tecnología. No es el único pero es el más aconsejable para una preparación profesional. 

Por alguna razón, para la que habrá que hacer la pregunta correcta, el número de mujeres que estudian ingeniería ha descendido notablemente y esto nos preocupa. 

Tú, que aún eres una niña, ésto no lo vives como un problema. Yo, que tengo más de treinta años, que tuve mucha suerte cuando tuve tu edad, siento que las mujeres más jóvenes están perdiendo una oportunidad única en la historia. Por eso quiero convencerte. Porque ya sé que puedes ser lo que quieras por difícil que sea, pero sería realmente emocionante verte como Ingeniera. Como agente del cambio y progreso tecnológico.

UX for Developers

UX for Developers

Talleres y Charlas 2016 #YWT

yeswetech:

La comunidad de YWT ha comenzado el año con energía y muchas ganas de crecer y queremos que participes en ella.

Hemos creado este tablero para que lancéis vuestras propuestas de charlas (talks) o talleres (workshops) tanto si es algo que os gustaría que alguien los impartiera, como si os ofrecéis vosotras mismas a hacerlo.

Si queréis presentar vuestra propia propuesta sólo tenéis que escribidnos a través del enlace de ‘Participa’ de esta web o por correo electrónico a hola.yeswetech@gmail.com y explicarnos el tema sobre el que os gustaría hablar. 

Si echáis un vistazo al tablero veréis que hay algunas tarjetas sin asignar y que han sido propuestas por nuestras techies ¿os apuntáis a prepararlas?

   

Quiero dar una charla en YWT

La organización se pondrá en contacto con vosotras para planificarlo en la agenda cuando mejor y con el formato que mejor se adapte al contenido.

Me gustaría ver una charla sobre…

Si queréis que alguien se ofrezca para dar una charla, también podéis participar. Añadiremos una tarjeta

al tablero e intentaremos buscar a la persona ideal para dar la charla o taller.

Como sabéis, esta comunidad persigue potenciar la participación de la mujer en eventos relacionados con la tecnología por lo que priorizaremos siempre las charlas y talleres presentados por mujeres, si bien la asistencia a los mismos es abierta a todas y todos.

Quiero presentarme

Si eres un nuevo miembro de la comunidad y te gustaría presentarte y explicarnos tus motivaciones o proyectos, aprovecha el formato corto de 3′ para hacerlo. 


Mantente al día de los próximos eventos de la comunidad YWT a través de esta web o de nuestro meetup.

Preparando un año nuevo llenos de iniciativas…