E.

Esas grandes corporaciones

Este post lo escribo desde la experiencia propia y la de mis compañero/as de profesión que conozco, han trabajando en situaciones parecidas. Cualquier diserción, corrección u omisión a propósito o casual estará permitida bajo mi cuenta y riesgo.

Diseñar no es fácil, como pocos trabajos relacionados con el mundo de las nuevas tecnologías lo son. Hacerlo en entornos hostiles, con pocos recursos o con mucho escepticismo hacia el valor que aporta un diseñador lo complica todo. Sin embargo una cosa es cierta, en las grandes empresas, esas que tienen más de 1000 empleados y quizá algún departamento o rol dedicado exclusivamente a hacer que los productos digitales sean percibidos de una manera más agradable por sus usuarios, se aprende muchísimo si vas sin prejuicios y sin venenos.

Hay luchas, pero no son todo batallas, también hay estrategias, pero no todo es política, hay mucho de consenso, negociación, comunicación y empeño, pero no todo es una pérdida de tiempo o una venta de humo.

La probabilidad de encontrarte mucha gente muy senior en una gran empresa es altísima y eso, si sabes aprovecharlo, es tan valioso como un máster de posgrado. Los proyectos tienen con más probabilidad un impacto altísimo y eso te hace sentir parte de algo importante. También es cierto que se es más hormiga, más cola de león, y más invisible para tus pares. El trabajo en equipo diluye las contribuciones individuales y los departamentos tienden a crear barreras para protegerse de los vendabales.

No creo que trabajar para una gran empresa sea mejor o peor opción que para un estudio pequeño o para ti mismo, pero sí pienso que es una experiencia por la que merece la pena pasar. Hoy en día todos nos animan a emprender, a ser freelance, montar startups, en resumidas cuentas trabajar por cuenta propia y a arriesgar tu propio dinero, tiempo y vida para darle autenticidad a tu trabajo. En mi opinión todo eso está muy bien y creo que siempre hay tiempo a cualquier edad, en cualquier contexto, igual de bien que si decides no hacerlo o postponerlo. Yo os animo a ser un insider en una gran corporación alguna vez en vuestra carrera profesional para conocer cómo son estas estructuras por dentro. Quién sabe, quizá algún día compitas con ellas en los mismos mercados.

En mi opinión las grandes empresas no son el peor lugar para desarrollarte profesionalmente, lo que uno odia de éstas es probablemente lo que cualquiera detesta de cualquier lugar de trabajo: sentir que trabajar para otro no te compensa a cambio del tipo de vida que te permite llevar o que no tenga una cultura con la que te encuentres cómodo/a y de la que te sientas parte.

Respecto a la Experiencia de Usuario esto último puede parecer bastante más dado en las compañías con más gente, fuertemente orientadas al desarrollo a medida, industrializado y que imponen mucha presión en las entregas a menudo a costa de la calidad. Si bien nunca es sencillo hacer tiempo para diseñar, testear o analizar requisitos, sí que invierten en comunicación con el cliente y justificación de proyectos. La cultura es todavía algo que puede transformarse, lo que no pueden cambiarse son los dinosaurios empresariales.

Otra cosa difícil de conseguir en una gran empresa es la supervivencia en puestos de baja responsabilidad. En este país por desgracia si quieres que tu experiencia se valore en términos económicos eso sólo significa asumir mayor actividad de gestión o liderazgo. Esto hace que quizá el mejor momento para trabajar así sea en los comienzos de tu carrera en los que existe cierta curva de mejora hasta que te ahoguen las hojas de cálculo. Te ayudará además a enfrentarte a situaciones de complejas y con personas con expectativas muy diferentes de tu trabajo, lo que hará que acabes aprendiendo a adaptar tu discurso y tu comunicación.

Es posible que llegue un punto en el que sientas que has llegado lo más lejos o alto posible, que quien está cerca no puede concederte ya más autoridad porque las empresas sufren de parálisis sistémicas contra las que no se puede competir, que tu trabajo se desgasta por las difícultades inherentes al proceso de desarrollo o que la rutina cierra cualquier posibilidad de diversificar. Si te llega ese momento lo mejor es buscar otro trabajo. Podrás querer empezar de cero o no, con otro proyecto, otra gente, otra empresa (hacerte freelance!) pero una cosa es segura, llevarás muchas más millas a tus espaldas y esas experiencias e inercias son buenas para acelerar de nuevo.

Es imporante que no olvides tus aspiraciones ni dentro ni fuera de una gran empresa y que tengas claro cuál es tu idea de éxito u objetivo a alcanzar ya sea profesional o personal. Una gran empresa no es un boquete ni una lanzadera, pero puede hacerte crecer si aprovechas sus bondades aún con el riesgo de destruirte si te acomodas demasiado rápido.

Qué hacer si estás fuera

La segunda parte de este post la escribo bastantes días después, tras conocer la noticia de que la empresa en la que trabajo ha planteado un ERE que afectará al 25% de sus empleados. Pero no quiero entrar en detalles sobre ese ERE porque me pondría de muy mal humor, sino seguir con el mismo espíritu y tono que me movió a publicar esto.

En mi opinión no hay nada más duro a nivel profesional que alguien decida por ti algo que tú no quieres hacer o para lo que no estás preparado. Con o sin razón o lógica, con o sin justificación, sentirte fuera de forma forzada es algo que, por inesperado, no resulta fácil de encajar en tus planes. Cuando uno empieza a sentirse más empleado que trabajador, más asalariado que profesional, es de nuevo el momento de decidir la actitud que quieres tomar.

De nuevo, acomodarse no creo que sea una solución, esperar a que te empujen en mi opinión sólo es buena idea si psicológicamente ya estás preparado para no sentirte frustrado si ocurriera. Lo que no debe pasar en ningún caso es que cualquiera que sea la circunstancia laboral que se presente (mi empresa no me quiere, mi partner confía más en otro, mi cliente quiere a alguien más barato-rápido-guapo, etc.) se convierta en un motivo para minar el tipo de profesional que eres, porque a fin de cuentas, son circunstancias laborales y es importante separar ambas cosas.

Volviendo al hilo de este artículo, de nuevo, las situaciones o condiciones laborales en las empresas no son las menos malas del mundo. Tienen sus horarios, sus convenios, sus comités de empresa (ejem ejem), sus políticas de recursos humanos, sus cotilleos de oficina, los cafés y la familariedad. De malo tienen las horas extras, los sueldos fijos, la cotidaniedad y los expedientes de regulación de empleo (entre otros).

Como trabajadores debemos hacer un ejercicio para ser honestos en cuanto a la forma y condiciones en la que nos gustaría hacerlo, más que nada para evitar la resignación en la medida en la que podamos elegir.

Los diseñadores concretamente, no siendo los peor valorados en cuanto a sus aportaciones sobre los productos son, sin embargo, los más prescindibles para una gran organización ya que la capacidad de traducir la ganancia en calidad con el impacto sobre los clientes se diluye a lo largo del proceso de desarrollo. Por otra parte, la subcontratación sigue siendo algo más goloso que los departamentos en plantilla. Obviamente creo que es un error para una gran corporación deshacerse de estos perfiles pero lo cierto es que laboralmente somos uno más: todos somos iguales, sin clases, sin departamentos, sin arrogancias, y con mucha humildad.

Y como lo cortés no quita lo valiente, espero que cualquiera que sea vuestra circunstancia consigáis que lo laboral no os quite lo profesional. A fin de cuentas hablamos tan sólo de un lugar más de trabajo.

Finalizo esta pequeña reflexión animando a mis compañeros/as a que reinventen su ideal mundo laboral donde, desde su profesión, ayuden transformar las palabras más crueles que forman parte de todas estas grandes corporaciones: de productividad a eficiencia, de rentable a sostenible y de competitivo a cooperativo.

S.

So what’s a good solution?

As a doctor working in an Emergency Department and seeing patients (sic: people) with largely preventable conditions/diseases alot of the time, I really like the idea of personalised medicine and involving patients and empowering them to take control of their healthcare. Brushing teeth is an excellent example that I wouldn’t have thought of before. However, I would echo some of the previous comments on the dangers/naivety of providing some of this info. Lab results are only relevant when married to the clinical information (i.e. the pateint’s history, symptoms, past history and examination findings). This information is far more important and lab tests should only then be done to confirm or rule out your findings from the clinical info. Therefore providing patient information printouts based on the lab results alone is foolish and dangerous.

Also the speaker makes a good point that fear does not work in health education/promotion. I think that giving a patient a printout saying that you have 15% (or whatever) chance of getting prostate cancer/breast cancer/arthritis/whatever is probably one of the most fear-inducing things you can do to a patient. Especially considering it is almost impossible to generate that kind of accurate prediction of any condition based on a blood test or even group of blood tests.

The speaker also says that they have used colour (as if to say “Duh why hasn’t this been done before”). The dept I work in has been told by hospital management to stop ordering more paper as the hospital acn’t afford it. We have had to totally rationalise the amt we are printing and handing out. I know this happens alot of places in the public health system. So we have barely enough paper to put in printers let alone colour printers and the cartridges to keep them running. he may be aiming his comments at the lab companies that make all that money but I feel his talk doesn’t take into account the practicalities that exist in an ED / other healthcare settings

John Cronin (Posted 3 years ago) on Thomas Goetz’s TEDMED talk titled: It’s time to redesign medical data.

I found this comment as a perfect example of the real challenge on Information Design in Healthcare still Today.

We have to think and design for real practice with its context, its users, its information quality. Colour sometimes is a luxury and ranges, percentages and reference values could mislead instead of giving support.

 

H.

Healthcare start-ups

The path to the well planned and designed health services of the future goes through many professions from the medical to architecture to interior design to UI and UX expertise to app development, industrial design and landscaping.

We may live in an increasibly ‘virtual world’ of connected devices and experiences, yet there are still innovators, entrepreneurs and startups focused on building the bricks and mortar of tomorrow’s healthcare experiences.

L.

Let’s be there…

…UX designers can do more. Learn about the problematic healthcare cultural characteristics that dominate and that need to change… Don’t limit yourself to incremental innovation and work that is narrowly focused on UIs.

Richard Anderson

It is, with no doubt, a designer commitment, to go beyond the line that limits the user interface, the software and contribute to transform the healthcare industry by improving processes, patient care, and services.

It’s even more crucial nowadays, when there’s an uncertain investment in healthcare from public sectors.

 

W.

What do we mean when we talk about men and women?

What do we mean when we talk about men and women? Generalization is easy and risky, even though we are in the middle of a fast pace discussion about anything else and totally unrelated we should be careful for two main reasons: respect (it sounds me so Ali-G) and an effective communication.

So think twice at least once, to not to fall in a fuzzy speech.

S.

Social Design

Has the design a social mission? Personally, I believe that art has nowadays a strong commitment with our society; more than ever an artist cannot afford be a purely contemplative being. Should the design follow the same trend?

Blanksy, an artist that I love by his compromise with the need of denunciation and critic, has an important presence in the Wall of Shame built in Palestine. Apparently, not all palestinians have agreed with Blanksy’s vision of the reality, nevertheless they’ve contributed to express their feelings and to tell the story by using the same tool: the creativeness.

In regards of design, we can see more pieces of popular expressions like the #15M movement – also known as “Real Democracy Now” – which have provoked the contribution of such many different peoplenot only designers – and has used the design among social networks and public demonstrations.

This combination of support, talent, need, and commitment, is rising up as part of the ethic of a designer with his/her own profession.

There are, actually, communities dedicated to provide the designer’s talent to any NGO which need it.

I think that even UX/UI designers should be part of this tendency not forgetting the difference between the private and the public, and bringing back some forgotten concepts such as software libre, creative commons, and responsible consume. Now, when we seem to be safe.