Camiseta morada TENCEL™ mensaje iridiscente in 2020 | Mens tops, T ...
Run to become less digital, enjoy the outdoors. – Camiseta deportiva Oysho.

Run to become less digital. Enjoy the outdoors.

Lema estampado en una camiseta deportiva

Hace unos meses compré una camiseta que me alentaba a practicar más ejercicio en el exterior. Mientras disfrutaba de mis paseos diarios con mi bebé no me podía imaginar lo que se nos venía encima a nosotras y a todo el mundo. Hoy volveremos a salir a la calle y posiblemente la semana que viene los adultos podamos también volver a enjoy the outdoors para become less digital. Sin embargo, aunque nos llene de emoción, aún estamos lejos de la nueva normalidad. Lejos de visitar a nuestros padres, abrazar a nuestros amigos y hacer algún viaje de vacaciones o lo que se nos ocurra.

La razón son más de veinte mil muertos en España y más de dos cientos mil en el mundo por culpa de una enfermedad de la que aún se sabe muy poco causada por un virus áltamente contajioso y del que también se sabe muy poco.

Enfrentarse a lo desconocido nos produce muchas emociones, dicen los expertos, perfectamente normales si añadimos que llevamos casi dos meses encerrados en nuestras casas. Incertidumbre, ansiedad y extrañeza son las más habituales. Si esto se alargara, la solución de salir a la calle no sería suficiente y habría que acudir a otros métodos.

Estos días hemos visto cómo en la industria de la tecnología, incluyo diseño y desarrollo de software y hardware, se han llevado a cabo muchas iniciativas para aportar. La energía de la gente y la solidaridad son abrumadoras y esperanzadoras y un gran valor de nuestra cultura, así como la responsabilidad individual para mantenernos sanos y a salvo. Evidentemente las ha habido de muchos tipos y no todas ellas iguales de efectivas, pero siempre bien intencionadas.

Sin embargo, hay una parte sel sector privado, incluyo start ups y estudios de diseño, que han encontrado su momentum justo ahora. En tiempos de pandemia, sentían que su forma de aportar era vendernos alguna receta mágica en forma de app móvil que se una a la ola de confusión e incertidumbre. Pero quién puede criticarlas, la economía se hunde y hay que “flotar” como sea, donde sea y a costa de quién sea.

La tecnología al rescate

Una de las soluciones que más me ha llamado la atención y preocupa es la idea de la vigilancia como solución a una desescalada del confinamiento.

Tal como lo expresé, todo es hipotético, ya que hay muchos ejemplos no me voy a centrar en uno solo. Esta hipotética solución incluiría:

  • Rastrear el movimiento de las personas usuarias (por Bluetooth de forma anónima preferiblemente).
  • Solicitar datos relacionados con tu estado de salud.
  • Analizar datos masivos estadísticamente para toma de decisiones.
  • Solicitar consentimiento voluntario.

A cambio, ofrecerían las siguientes ventajas:

  • Sugerir posibles áreas seguras para los desplazamientos.
  • Avisar de posible contagio si has estado cerca de personas que hayan dado positivo.
  • Permiso de movilidad mediante un carnet/pasaporte.

Hay muchas cosas que me aterran de esta forma de enfocar el problema y de las soluciones mínimas y viables.

  • Pérdida del derecho a la intimidad e incluso a la protección de datos personales dependiendo de la implementación.
  • Concesión de derechos humanos fundamentales a cambio de la demostración de un estado de salud.
  • Uso discriminatorio de tu nuevo carnet/permiso de movilidad.
  • Penalización por la falta de consentimiento al no compartir la información requerida.
  • Juicio rápido por parte de las fuerzas de seguridad y consecuentes penalizaciones.
  • Legalidad y normalización del estado de vigilancia de forma ininterrumpida.
  • Uso de software privativo para la gestión de la información y desarrollo de la solución.
  • Obligatoriedad del uso de los dispositivos móviles personales para la garantía del servicio (en un país en el que no existe si quiera el derecho al acceso a Internet).
  • Falta de transparenia de los algoritmos de decisión que harán uso de la información solicitada.
  • A medida que se sepa más de la enfermedad, modificación de la implementación incluyendo criterios que puedan resultar discriminatorios por cuestión de género, edad o lugar de nacimiento, entre otras.

¿Qué hacemos entonces?

Teniendo en cuenta que hay poco movimiento reivindicativo en nuestro sector que haya luchado por una clara participación en el sector público, creo que la primera cosa por la que deberíamos luchar hasta cansarnos es para que la inversión en ciencia sea real. Más y más ciencia es la única solución a la enfermedad y la muerte.

La tecnología, open source a ser posible, debe ayudar a desarrollar esa ciencia con seguridad y eficacia, de llevar su aplicación a la gente de forma satisfactoria y sencilla. Toda esa ciencia y esa tecnología deberían en mi opinión estar trabajando sin descanso para:

  • Buscar una vacuna.
  • Buscar medicamentos paliativos.
  • Prevenir y detectar casos antes de que se sucedan.
  • Generar conocimiento para mejorar las decisiones derivadas de otra posible pandemia.
  • Analizar los factores que nos hacen ser vulnerables como individuos y sociedad.
  • Analizar el impacto de las decisiones tomadas.
  • Ayudar a la gente a adoptar con más rapidez y eficacia nuevos comportamientos sociales e individuales de forma colaborativa que ayuden a una organización comunitaria más eficiente.
  • Ayudar a las empresas, sobre todo pequeño comercio, a una adaptación más eficaz de sus modelos de negocio para garantizar la calidad del servicio y la supervivencia de las familias a las que sustenta.

La política tendrá por su parte que resolver el asunto económico y financiero con con su comité de expertos correspondiente y decidir si el tejido industrial debe ser o no revisado para una mejor recuperación y una mayor supervivencia en futuras crisis.

Ahora sí: Design Thinking

Por supuesto, si hay algo que desde el sector del diseño deberíamos intentar hacer es realizar un buen análisis del problema, pensando en las personas, en su entorno, en sus relaciones y experiencias vividas. Entender bien lo que les exigimos cuando usan la tecnología y lo que les aporta, el impacto en las formas de vida y las implicaciones políticas que hay que asumir o reivindicar.

Realicemos estudios de investigación de calidad, olvidémonos del agilismo tóxico de hackaton que sólo nos lleva a soluciones cortoplacistas cuya validación provoca más incertidumbre en la ciudadanía.

Hagamos diseño centrado en personas y no dirigido por el negocio necesariamente. Eso es para mí un diseño con espíritu de servicio público y universal.


Nada de esto es fácil, yo no he hecho mucho más aquí que expresar mi opinión y enumerar ideas con el único ánimo de aportar y hacer una reflexión pausada teniendo en cuenta que, como todo el mundo, me encuentro encerrada y desconcertada. Si hay mejores ideas me encantaría escucharlas y pensarlas. Gracias por compartir.

Previous Article
UX Lead at Ebury and graduated as a Computer Engineer at the University of Granada. In the past, I've worked as a teacher, consultant, and developer. Designing valuable technology for people is what I enjoy the most.

Leave a Reply

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.