Nos despedimos de 2019 y es de recibo hacer algo de retrospectiva sin dejar de ser fiel a la idea original de esta mini serie connecting.the.dots (si te perdiste los capítulos anteriores aquí tienes las entradas 01 y 02).

Adiós 2019

Este año empezó para mí en diciembre de 2018 con muchos cambios en lo personal (un embarazo con toda su revolución física y emocional y una hija maravillosa) y en lo profesional, ya que a veces no hace falta cambiar de trabajo para cambiar la forma de hacer el trabajo.

Sin embargo 2019 también ha sido un año muy creativo, he podido leer más y por tanto he encontrado mejor las palabras y el ánimo para escribir (no sé si mejor pero sí más satisfactoriamente). También me animé a participar en algunos eventos, como ponente en el T3chfest y como asistente en el CSSDay y a empezar a trastear con nuevas herramientas como Adobe XD.

No sé si cuenta como portfolio pero he ido publicando… qué carajo, sí es un portfolio, no está en Behance pero expongo algunos trabajos que he hecho estos años. A pesar de haber descontinuado la web de cine (a veces hay que soltar lastre) he podido dedicar más tiempo a la comunidad Yes We Tech y a nuevas ideas que aún están en cocina.

Hola 2020

No tengo grandes planes o propósitos para este año pero me gustaría probar algún formato diferente de pensar, de compartir y de diseñar. Experimentar con lo tradicional disfrazado de patrón o estándar y volver a los principios del diseño de interacción persona-ordenador. Me gustaría buscar mecanismos diferentes de comunicar y adquirir conocimiento y jugar con las ideas que separan lo humano de lo tecnológico.

Y ahora, dejemos de hablar de mí y hablemos de Internet.

8 Reasons The Voight-Kampff Machine is shit (and a redesign to fix it)

Blade Runner

Quién no conoce y ha visto Blade Runner (Ridley Scott, 1982), una de las películas de ciencia ficción más relevantes de la historia del cine. Pues bien, el famoso blog Sci-Fi Interfaces se atreve con una crítica desde la perspectiva de diseño de interfaz más pura a la máquina que utilizaban los runners para detectar si estaban ante un replicante o un humano.

Lejos de generar polémica, el blog sigue fiel a sus principios ‘build skepticism, practice design critique, think big’ y realiza una crítica tan constructiva como interesante del diseño de dicha máquina. ¿Cuánto hay de verdad en sus ideas? Yo diría que mucho mientras no te amargue una buena película.

I Ditched Google for DuckDuckGo. Here’s Why You Should Too

Existen muchas razones para dejar de usar los servicios de Google y podríamos empezar a cuestionar el origen de todas las cosas, la puerta de entrada a los cielos de Internet, esto es, los resultados de su buscador web. Así podemos leerlo en un artículo de James Temperton en la revista Wired, quien nos sugiere que nos mudemos a DuckDuckGo.

Reconozco que no es fácil dejar a este gigante de la tecnología con sus cuidadísimos diseños y desarrollos de productos y servicios digitales, pero he aquí el conflicto interior que debemos resolver si queremos ser fieles a nuestros principios (¿qué principios? ¿acaso hay algo poco ético en Google?). DuckDuckGo es más que una alternativa decente, es una declaración de intenciones.

No es sólo por la cuestión de la privacidad que tanto nos preocupa sino por la calidad del contenido que te estás perdiendo, cuando un algoritmo controvertido entierra resultados por principio.

Relacionado con esto me gustaría rescatar una reflexión de Judy Wajcman acerca de cómo anteponemos el valor de unos resultados de búsqueda inmediatos a unos resultados de búsqueda de calidad.

No Code is New Programming

La época de ‘Designers must code’ parece dar paso a una nueva generación de creadores con el lema ‘No code is the new programming‘. Antes de reaccionar o revelarse en contra conviene pararse a pensar a quién se dirige esta nueva tendencia.

Desde hace años, los gestores de contenido o CMS como WordPress o Drupal han ido enfocados a un desarrollo de la web modular y usable por cualquier persona sin conocimientos de programación. La nueva generación de herramientas y servicios que permiten publicar webs con una calidad de código bastante decente está en alza y obtiene muchos más éxitos que los viejos CMSs. Pero ¿podemos seguir llamando a esto programar o es que queremos transmitir ese sentimiento creativo, a un tipo de usuario que prefiere el desarrollo visual al textual? Tan interesante como el análisis que se hace en este artículo es observar sus resultados: la web no es de los programadores y ésto podría ser en cierta manera algo positivo.


Último connecting.the.dots de 2019, el año que viene puede que traiga alguno más o puede que nos inventemos cualquier otra cosa diferente. Si te ha gustado, compártelo, coméntame, críticalo.

Feliz año.

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UX Lead at Ebury and graduated as a Computer Engineer at the University of Granada. In the past, I've worked as a teacher, consultant, and developer. Designing valuable technology for people is what I enjoy the most.

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