Carmel Hassan Tecnología, Diseño y Sociedad

En un mundo de máquinas, sólo la cultura nos salvará

E

Miedo es lo que a muchos produce la idea de que las máquinas, cada vez más inteligentes, nos puedan sustituir de una vez por todas.

Últimamente se habla mucho de cómo la Inteligencia Artificial y el análisis de datos masivos van a marcar una nueva era que impactará por supuesto en nuestros trabajos. Coches que se conducen solos, servicios digitales que conversan, detección de enfermedades temprana, aparatos conectados entre ellos funcionando en la Internet… todo esto suena maravilloso, es innovador hasta que empiezas a preguntarte ¿qué pasará con nuestros puestos de trabajo?

Teniendo en cuenta que hemos transformado la idea de trabajo, ése que dignificaba, por el concepto de empleo, éste con el que se mercadea, no me extraña que el miedo llegue tan fácil a tanta gente. La crisis no ha ayudado, desde 2007 miles de hogares sin ingresos se han quedado sin su única fórmula de supervivencia: ese empleo. Sin embargo hay algunos que lo consiguen, salen adelante y no gracias al empleo sino a otras estructuras sociales como la familia, las asociaciones de vecinos y demás redes humanas solidarias.

¿Qué tienen que ver aquí las máquinas? Mucho. Las máquinas con las que tanto se nos amenazan deberían venir a salvarnos de un trabajo esclavo, pero no, se nos venden como ladrones de empleo. Y con esa fórmula tan fácil de marketing dejarán que los humanos de siempre, esos que saben aprovechar la libertad de los capitales, que viven de ellos y por lo tanto que no conocen lo que es ganarse la vida de tu trabajo, puedan sacar rédito, una vez más. Pero ¡qué diabólicas las máquinas que nos quitan el trabajo! ¡que paguen impuestos! ¡que nos paguen los seguros sociales!

Qué ironía, imagino a un taxista de los de ahora, trabajador y empleador, de los que se resisten a los nuevos modelos del capital y la innovación tecnológica, protestando contra los Uber y los Cabify, con su San Pancracio en la guantera, rezando por una buena carrera desde el aeropuerto a la que sacarle unos céntimos más si no enciende el aire acondicionado de camino a casa de una persona que piensa que le están estafando, que ojalá el viaje en coche fuese más cómodo, barato y eficaz.

Perdón si mezclo ideas, pero todas forman parte del mismo contexto. Perdón si me he desviado, aquí viene mi segunda tesis. La primera por si no ha quedado clara es que no hay que tener miedo. Que somos nosotros los que ya hemos dejado entrar a las máquinas que nos quitarán nuestro trabajo y no, no tienen cables, ni códigos binarios, son de carne y hueso.

Pero en cualquier caso, si las máquinas, ésas de las que habla el vídeo, provocaran en un futuro no muy lejano lo que ya estamos viendo, la automatización de tareas repetitivas e incluso las supuestamente creativas ¿qué nos queda? En mi opinión: el hedonismo cultural; que no es poco. Qué mejor evolución y revolución que la de dedicarnos a la sociedad, a la política, a las humanidades, a la ciencia, al deporte, al conocimiento.

Cuando la producción cultural estalle y todos seamos parte de una gran performance artística. Cuando hayamos aprendido tanto sobre nuestra naturaleza humana que nos permita eliminar la injusticia, la violencia y las desigualdades. ¡Cuánta ingenuidad! ¿cierto? Seguramente, en mi mundo ideal en el que gracias a la liberación del trabajo podamos dedicarle tiempo a la gente, a la vida y al pensamiento, no habrá miedo a que las máquinas tengan un lugar. Y habrá lugar a la ingenuidad, al ingenio, a la genialidad.

Que cada cual decida con qué visión del mundo se queda, pero pensad que quienes nos gobiernan también tienen ideas locas como estas, tanto es así que no tienen miedo a las máquinas, sino a la cultura.

Fdo. medio empleada, medio trabajadora, algo idealista y un poco cyborg.

 

I’m UX/Product Designer at Ebury. I have a caotic side project called Cinefilica and founded the most interesting tech community in Málaga Yes We Tech.

Comentar

Carmel Hassan Tecnología, Diseño y Sociedad

Entradas recientes

Comentarios recientes

¡Suscríbete!

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir notificaciones de nuevas historias.

Categorías

Meta